Me dieron a elegir entre abrir un blog o ir al psiquiatra. Como verás, elegí lo primero. Estaré medio loco, pero todavía puedo darme cuenta qué le conviene a mi economía.
Delirio Nº 129
Lentamente y por el maldito sistema, me fui convirtiendo en un tipo del que yo no sería amigo. Antipático, ambicioso, mentiroso, coqueto e interesado. Y lo peor de todo: IMPUNTUAL.